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Prevención y manejo de las complicaciones relacionadas con el cateterismo.

9 de enero de 2026
  1. Lesión de la mucosa uretral

 

(1) Causas

  1. La uretra masculina es larga y presenta curvaturas fisiológicas y segmentos estrechos, con una considerable variación individual, lo que dificulta determinar con precisión la profundidad de inserción adecuada del catéter.
  2. El operador carece de conocimientos suficientes sobre técnicas de cateterismo y sobre la anatomía de la uretra masculina en condiciones patológicas.
  3. Factores psicológicos negativos como la vergüenza, la preocupación, la ansiedad y el miedo pueden provocar que el paciente se ponga muy tenso; durante la inserción del catéter, esto puede causar espasmos del esfínter uretral.
  4. Cuando existen lesiones en el tracto urinario inferior, la anatomía uretral puede verse alterada. Por ejemplo, en la hiperplasia prostática benigna, el agrandamiento desigual de los lóbulos prostáticos puede provocar estrechamiento, distorsión y deformación de la uretra prostática, lo que aumenta el riesgo de lesión uretral durante la inserción del catéter.
  5. Es posible que el paciente no tolere la irritación de la vejiga y la uretra causada por el catéter y que tire de él o incluso lo retire a la fuerza, lo que puede provocar lesiones.

 

  1. El uso de un catéter de tamaño inadecuado o de catéteres de goma rígida puede dañar fácilmente la mucosa uretral durante la inserción. La cateterización repetida puede provocar edema, lesiones y sangrado de la mucosa uretral.
  2. Al utilizar un catéter con balón, la punta del catéter aún no ha entrado en la vejiga o acaba de entrar, y en ese momento se inyecta agua en el balón. Aunque la orina puede salir a través del catéter, la parte del balón permanece en la uretra posterior, y su inflado comprime dicha uretra.

 

(II) Manifestaciones clínicas

 

Sangrado por el meato uretral, a veces acompañado de coágulos; dolor en la uretra que se agrava al orinar y puede estar asociado con sensibilidad localizada; algunos casos presentan disuria o incluso retención urinaria. En lesiones graves, puede producirse hematoma perineal, extravasación urinaria o incluso fístula rectouretral. Cuando se complica con infección, puede observarse secreción uretral purulenta o absceso periuretral.

 

(III) Prevención y gestión

 

Para prevenir lesiones en la mucosa uretral, además de estar familiarizado con las características anatómicas de la uretra masculina y seguir estrictamente los procedimientos operativos estándar, el operador también debe prestar atención a los siguientes puntos:

 

  1. Lubricación adecuada antes de la inserción: Lubrique el catéter de forma rutinaria para reducir la fricción. Utilice técnicas suaves con una inserción lenta; nunca fuerce el catéter y evite los movimientos repetidos de entrada y salida o las cateterizaciones repetidas.
  2. Para pacientes con obstrucción incompleta del tracto urinario inferior: Antes del cateterismo, prepare gel anestésico lubricante. Aplique una pequeña cantidad en la punta del catéter y en el meato uretral, luego inserte suavemente la boquilla en la uretra y presione firmemente una vez con el pulgar para introducir el gel en la uretra hasta la porción membranosa. Después de retirar la boquilla, comprima el meato uretral con el pulgar, el índice y el dedo medio de la mano izquierda durante 1-2 minutos. Como alternativa, inyecte lubricante en el meato uretral con una jeringa sin aguja, o conecte una jeringa de lubricante al extremo proximal del catéter e inyecte lubricante durante la inserción, lo que suele mejorar el éxito.
  3. Para pacientes con hiperplasia prostática benigna: Si se encuentra resistencia durante la inserción, inyecte rápidamente de 5 a 10 ml de aceite de parafina líquida estéril (previamente cargado en una jeringa) a través del extremo distal del catéter. El operador levanta el pene con la mano izquierda formando un ángulo de 60° con la pared abdominal, mientras que con la mano derecha inyecta el aceite de parafina con una ligera presión, aprovechando su efecto lubricante para que el catéter avance suavemente más allá del segmento agrandado.
  4. Seleccione un catéter adecuado: Elija un catéter con el diámetro apropiado y de material blando.
  5. Al usar un catéter con balón (sonda de Foley): Inserte el catéter más profundamente; una vez que aparezca la orina, aváncelo ≥5 cm antes de inflar el balón. Luego, retírelo suavemente hasta sentir resistencia (generalmente 2-3 cm). Esto ayuda a evitar que el balón se infle fuera de la vejiga, lo que podría comprimir y lesionar la uretra posterior.
  6. Apoyo psicológico: Explique el procedimiento con paciencia. Si el paciente está excesivamente ansioso, administre sedantes intramusculares (p. ej., diazepam) o anticolinérgicos (p. ej., atropina) según lo prescrito antes del cateterismo y proceda una vez que el paciente esté tranquilo.
  7. Manejo de las lesiones de la mucosa relacionadas con el catéter: Las lesiones leves generalmente no requieren tratamiento específico o se resuelven con medidas sintomáticas como hemostasia y analgesia. En casos raros de lesiones graves, pueden ser necesarias intervenciones quirúrgicas como la derivación urinaria o la reparación uretral.
  8. Infección del tracto urinario (ITU)

 

(I) Causas

 

  1. El operador no cumplió con las técnicas asépticas, lo que permitió que las bacterias ascendieran de forma retrógrada hacia la uretra y la vejiga.
  2. El cateterismo es un procedimiento invasivo que puede causar lesiones en la mucosa uretral, alterando la función de barrera protectora de dicha mucosa.
  3. Uso de un catéter de tamaño inadecuado o de un catéter fabricado con un material demasiado rígido.
  4. Falta de destreza técnica, lo que provoca dificultades en la inserción y repetidos intentos de cateterización.
  5. Con la edad, los hombres suelen desarrollar hiperplasia prostática benigna, lo que predispone a la retención urinaria y aumenta el riesgo de infección.
  6. Contaminación bacteriana del catéter utilizado.

 

(II) Manifestaciones clínicas

 

Los síntomas principales incluyen polaquiuria, urgencia miccional y disuria. Cuando la infección afecta las vías urinarias superiores, pueden presentarse escalofríos y fiebre. Puede observarse secreción purulenta en el meato uretral. El análisis de orina puede mostrar glóbulos rojos y blancos, y el urocultivo puede dar resultados positivos.

 

(III) Prevención y gestión

 

  1. Todo el equipo debe estar estrictamente esterilizado. Se debe seguir rigurosamente la técnica aséptica durante la inserción del catéter, con manipulación suave y desinfección perineal cuidadosa. Antes de la cateterización, se pueden instilar de 3 a 5 ml de solución de povidona yodada al 2 % en el meato uretral para desinfectar la uretra distal y proporcionar lubricación.
  2. Evite el uso de catéteres permanentes siempre que sea posible. En pacientes con incontinencia urinaria, se pueden utilizar compresas perineales absorbentes o catéteres tipo condón.
  3. Utilice catéteres de silicona o látex en lugar de los catéteres de goma tradicionales. Lubricar el catéter con algodón estéril empapado en hexestrol al 0,1 % puede reducir la irritación del tracto urinario. Aplicar ácido salicílico a la superficie del catéter puede inhibir las bacterias gramnegativas y prevenir la adhesión de bacterias y levaduras a los catéteres de silicona, reduciendo así el riesgo de infección del tracto urinario.
  4. Una vez que se produce una infección del tracto urinario, se debe retirar el catéter siempre que sea posible y administrar la terapia antimicrobiana adecuada según la condición del paciente.

 

  1. Sangrado uretral

(I) Causas

 

Diversas causas de lesión de la mucosa uretral pueden provocar sangrado uretral cuando son graves.

Trastornos de la coagulación.

Medicamentos que provocan congestión y edema de la mucosa uretral, lo que hace que la uretra sea susceptible a lesiones mecánicas.

En pacientes con retención urinaria grave que provoca un aumento de la presión intravesical, el drenaje rápido de grandes volúmenes de orina causa una descompresión repentina de la vejiga, lo que produce una congestión mucosa grave y sangrado, dando lugar a hematuria.

 

(II) Manifestaciones clínicas

La aparición de hematuria macroscópica o microscópica tras la cateterización, excluyendo la hematuria originada en las vías urinarias superiores, sugiere una lesión derivada de la cateterización.

(III) Prevención y manejo

 

  1. El sangrado uretral durante el cateterismo casi siempre se produce por una lesión de la mucosa uretral; por lo tanto, todas las medidas para prevenir el daño a la mucosa uretral son aplicables para prevenir el sangrado uretral.
  2. En pacientes con trastornos graves de la coagulación, se debe intentar corregirlos en la medida de lo posible antes de la cateterización.
  3. En pacientes con congestión y edema de la mucosa uretral, seleccione un catéter de menor diámetro siempre que sea posible, asegúrese de una lubricación adecuada antes de la inserción, proceda con cuidado y evite lesiones en la medida de lo posible.
  4. Tras la inserción del catéter, el drenaje de orina no debe ser demasiado rápido; el primer drenaje no debe superar los 1000 ml.
  5. La hematuria microscópica generalmente no requiere tratamiento especial; si la hematuria es grave, se pueden utilizar agentes hemostáticos según sea necesario.

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